Qué hacer si sufro ciberacoso

Índice de contenidos

ciberacoso

Existe una lucha constante contra el ciberacoso y el ciberbullying. Concienciar a la población de la existencia y peligros de este fenómeno debe ser el primer paso para evitarlo y llegar a erradicarlo. El código penal considera ciberacoso aquellas conductas que alteran la vida cotidiana de los usuarios de dispositivos de comunicación siendo estas conductas ejemplos de vigilancia, persecución, intento de contacto constante… y éste se puede dividir en dos tipos de ciberacoso: ciberbullying entre menores de edad y grooming si un adulto se hace pasar por un menor para acosar a otro menor.

Diferencias entre ciberbullying, ciberacoso y grooming

A pesar de que las acciones son las mismas (insultos, acusaciones falsas, amenazas, difamaciones, humillaciones, chantajes…) debemos saber diferenciar estos tres conceptos.

Mientras que el ciberbullying se da entre menores de edad y el ciberacoso entre adultos, el grooming cruza la línea entre ambos: un mayor de edad involucra a un menor. Por lo general, las vías para ejercer estas tres formas de violencia son las redes sociales, las páginas webs con foros o las aplicaciones de mensajería.

El ciberbullying

A causa del anonimato con el que gozamos en internet, en el ciberbullying – que será siempre entre jóvenes, adolescentes… -, el acosador se ve en una situación de ventaja estratégica respecto a la víctima, sobre todo si se ha logrado recopilar alguna información comprometida de ésta. El sometimiento será su arma.

El ciberacoso

Se da cuando, para intimidar a la víctima, se difunden mentiras, se publican fotografías humillantes de la víctima, existen amenazas, suplantación de identidad… a través de redes sociales, plataformas de mensajería instantánea o teléfonos móviles sobre todo.

El grooming

El adulto que lleva a cabo esta conducta generalmente busca atraer a menores de edad estableciendo una conexión emocional con ellos que conlleva a que tomen una falsa confianza y obtener de ellos fotografías comprometidas para consumo propio o para distribuir e incluso para poder abusar sexualmente de ellos.

Fases del grooming

Hemos de saber que este tipo de violencia se gesta en el tiempo, es decir, que el ciberacosador en este caso establece unas estrategias de acercamiento que le lleve a crear una amistad con la víctima. Las fases del grooming son:

  1. Se encuentra una víctima potencial en internet, ya sea en redes sociales, foros, páginas web para chatear…
  2. Se establece una relación de falsa amistad por parte del acosador haciéndose pasar por alguien de la misma edad
  3. Con el tiempo, días, semanas o meses, el acosador empieza a intentar convencer a la víctima de que se muestre delante de la cámara del ordenador sin ropa y se le anima a realizar acciones de contenido sexual
  4. Una vez el acosador cuenta con material para poder chantajear a la víctima, éste comienza la fase de extorsión o incluso empieza a mantener contacto físico con el menor de edad o niño o niña

Cómo actuar en caso de ser víctima de ciberacoso

Deberemos tener cuidado con difundir el material que pueda demostrar que estamos siendo acosados, pues puede volverse en nuestra contra si éstos contienen datos personales y el acosador denuncia. Si estamos sufriendo ciberacoso, debemos seguir las siguientes pautas:

  1. Recabaremos toda la información necesaria y la conservaremos como prueba en un juicio. Nos referimos a todas las conversaciones de chat, llamadas si las ha habido, enlaces a webs, publicaciones, historiales de internet…
  2. Denunciaremos a la policía. Tanto si somos víctimas como si percibimos que alguien cercano lo es, afortunadamente disponemos de diferentes métodos para denunciar según la situación que estemos viviendo.

Situación 1: Sé quién es el acosador

Contactaremos telefónicamente o por correo electrónico a los grupos especializados en delitos informáticos. Aquí nos asesorarán sobre lo que debemos hacer para formalizar una denuncia. La Guardia Civil Española en su Departamento de Delitos contra las Personas y la Dirección General de la Policía en con su Unidad de Investigación de la Delincuencia en Tecnologías de la Información.

Situación 2: No sé quién me acosa ni tengo pruebas.

Como hemos comentado en párrafos anteriores, internet proporciona anonimato al que lo busca. Los acosadores se esconden tras perfiles falsos para llevar a cabo sus acciones. En este caso reuniremos todas las pruebas posibles para ponerlas en manos de un perito informático, que será el único que pueda elaborar un informe que sea admitido por el juez a la hora de esclarecer los resultados de las pruebas aportadas.

  1. Bloquearemos al usuario ya denunciado y reportaremos su actividad a la plataforma correspondiente, siendo las redes sociales, portales web… para que cierren su cuenta y no pueda seguir acosándonos. Cuando vuelva a crear un perfil nuevo y vuelva, volveremos a denunciar esa cuenta a la plataforma correspondiente.

Pero para evitar definitivamente sufrir ciberacoso, deberemos siempre desconfiar. Seremos conscientes de aquello que hacemos en internet, cómo y dónde compartimos información y con quién estamos haciéndolo. Nunca proporcionaremos información personal en sitios que desconozcamos. Cuidaremos siempre de nuestros datos personales. De esta manera evitaremos el ciberacoso en cualquiera de sus formas.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 3 Promedio: 5)
0 Comentarios
¿Necesita de los servicios de un perito informático?
Contáctenos sin compromiso

©[current-year] Agencia web  Wellaggio